Las artes marciales europeas, un recorrido espacio-temporal

Notas 07 de marzo de 2019 Por
Por David Navarrete
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La explosión mediática de las artes marciales de Japón, Corea y China durante la década de 1970, en Estados Unidos, hizo que la gente asociara el término “arte marcial” exclusivamente con los sistemas asiáticos. Los sistemas de combate occidentales como el boxeo, la lucha y la esgrima estaban solamente reconocidos como deportes de contacto u olímpicos. Sin embargo, el mundo de las artes marciales occidentales (europeas y americanas) es muy vasto y comprende el periodo desde las civilizaciones antiguas como Egipto, Grecia y Roma, hasta nuestros días.

 

Edad Antigua

En Grecia existían tres “deportes fuertes” en los juegos olímpicos: Pimmicha (boxeo), Palé (lucha) y Pankration (Pancracio, un tipo de combate mixto, equivalente a las MMA de hoy), de los cuales evolucionaron los modernos deportes olímpicos. En Roma a los deportes fuertes se les denominó Munera, entre los que se incluían las versiones romanas del boxeo (pugilatus) y la lucha (lucatio), y en menor medida se mantuvo la práctica del Pankration. Además de su valor para el entrenamiento militar y como deporte, las artes marciales romanas sirvieron como espectáculo, a través de la consagración de la Gladiatura, o combate entre gladiadores.

También se instituyó el deporte del Arpastus entre las legiones, un juego de equipo precursor del rugby y el futbol americano modernos; en él se utilizaban golpeo y lucha para conseguir llevar la bola al territorio del equipo rival. Hoy en día aún se practica una variante llamada Calcio storico fiorentino.

El uso de armas evolucionó junto con el intercambio cultural entre las civilizaciones que rodeaban el mar Mediterráneo. Conforme el comercio y la navegación se incrementaban, la tecnología militar avanzó hasta que los romanos se distinguieron por el uso de espadas a una mano para complementar su estrategia de infantería con lanza.

La mejora en la tecnología y uso de las armas blancas se dio con las guerras entre los romanos y las culturas del norte de Europa y del medio oriente, de hecho el término “esgrima”, proviene de la palabra germánica Skirm, que quiere decir “refugio” o “protección”.

 

Edad Media

Durante la Edad Media, las cruzadas y el comercio con la cultura islámica produjo una mejora en la calidad del acero utilizado para la forja de espadas. Aunque no era el arma predominante en batalla, la espada se convirtió en la quintaesencia de los guerreros de las diferentes culturas que se repartieron los territorios del antiguo imperio romano.

Un guerrero de élite recibía entrenamiento en los juegos fuertes (gimnasia, boxeo, abrazare y esgrima) como parte de su educación formal; para ello proliferaron los servicios de “Maestros de la defensa”, sobre todo en Italia, Alemania, España y Francia, quienes escribieron tratados ilustrados con técnicas, siguiendo sus propios postulados filosóficos, teóricos y empíricos del arte de combatir con y sin armas.

 

Renacimiento e Ilustración

Hacia el Renacimiento, la invención de las armas de fuego comenzó a relegar el uso de la espada al ámbito de la defensa personal civil. Se popularizó el diseño de espada delgada con empuñadura para cubrir la mano (rapiera o ropera). En esta época la inseguridad hacía que cualquier persona en las ciudades europeas, incluso pobre, tuviera que ir armada por lo menos con un cuchillo. Los duelos de honor a primera o última sangre eran comunes.

La técnica de esgrima se refinó al punto de buscar ataques rápidos con punta a lugares vulnerables del cuerpo. Las luchas podían darse con espada y capa, cuchillo o escudo.

Con la Ilustración vino la implementación de códigos civiles. Se prohibió llevar espada en la calle y los cuerpos de seguridad y tribunales ilegalizaron los duelos por honor.

El arte de la esgrima, por una parte, comenzó a convertirse en deporte (sobre todo en Francia), mientras que en lugares como Italia e Inglaterra se popularizó el uso de bastón como instrumento de defensa personal. Los principios de los Maestros de la defensa fueron trasladados a estos nuevos enfoques.

 

Modernidad

Hacia los siglos XVIII, XIX y principios del XX, aún se practicaba la esgrima como un compendio de técnicas de defensa personal con manos vacías, armas blancas de todo rango y bastones. Es decir, como arte marcial. Hasta que se implementaron las reglas de la esgrima deportiva, que sería un deporte pionero en los Juegos Olímpicos modernos desde la edición de Atenas 1896.

Entre algunos miembros de las clases altas, era común el aprendizaje de la defensa personal en Europa. En Italia, maestros como Cerri, Martinelli y Cougnet enseñaban en los ámbitos militares y civiles. A esta evolución de las artes marciales italianas se le llamó Box Libera y Scherma di bastone.

En Gran Bretaña, por otro lado, surgió el arte del Bartitsu, que combinaba técnicas de esgrima y lucha europeas con Jiu Jitsu, pues su fundador: Edward William Barton-Wright, había viajado a Japón y entrenado durante tres años. También en los países británicos, se popularizó el Catch Wrestling (también llamado Catch as Catch Can), un estilo de lucha de sumisión que se mostraba en circos como espectáculo, pero también era deporte profesional. En este estilo entrenaron grandes pioneros de las MMA, incluido Mitsuyo Maeda (maestro de Helio y Carlos Gracie, fundadores del Jiu Jitsu Brasileño). Otra vertiente del Catch Wrestling se transformó en la Lucha libre profesional que se conoce hoy en día, muy popular en México.

El boxeo pasó de ser un deporte semiclandestino (Barenuckle Boxing) a ser profesional gracias a las reglas de Queensbury y la adopción de guantes de piel acolchados. Parte de la profesionalización del boxeo se debió a la popularidad que ganó en Estados Unidos con la migración de italianos, irlandeses e ingleses.

 

Época contemporánea

Otras artes marciales originarias de Europa que se siguen entrenando hasta hoy son el Savate y la Canne du combat de Francia, el juego del Garrote canario de España, el Jogo do Pau de Portugal, la Glima islandesa y el Sambo ruso.

Paralelamente al desarrollo militar y profesional de las artes marciales en Europa, entre las clases bajas eran populares también determinadas prácticas marciales. Por ejemplo, las luchas entre familias con bastón Cornoler en Venecia y los estilos de bastón y cuchillo de Sicilia, Nápoles y Puglia en Italia. Estos estilos aún existen y mantienen un fuerte sentido de secretismo, tradición y herencia familiar.

Es imposible que todas las variantes de arte marcial en Occidente mantengan un registro exacto de transmisión de generación en generación, sin embargo, puede decirse que la tradición marcial se ha mantenido ininterrumpida desde la época de los Maestros de la defensa.

Después de la segunda Guerra Mundial, algunas tradiciones quedaron cortadas, por lo que el aprendizaje de los métodos de varios Maestros de la defensa dependió de un trabajo de filología performativa. Esto es, de la investigación académica y práctica de los tratados europeos. Con ello nació el movimiento HEMA (Historical European Martial Arts).

Los practicantes actuales de HEMA se decantan por diferentes vertientes. Una es la recreación histórica, que tiene un enfoque académico, con el propósito de recrear no sólo las técnicas marciales, sino los contextos sociales y hechos históricos que las rodeaban; se trata de recrear, por ejemplo, batallas con ropas originales y réplicas exactas de armas. La segunda vertiente es la deportiva, en la cual los practicantes buscan reglamentar duelos seguros con armas antiguas; con este enfoque se han establecido diferentes eventos que se vuelven cada vez más populares, como Swordfish, Combat-Con, Western Martial Arts Workshop, Vancouver International Swordplay Symposium y otras. La tercera vertiente se enfoca en la práctica marcial y las aplicaciones a la moderna defensa personal de los principios legados por los Maestros de la defensa.

En síntesis, las artes marciales no son sólo asiáticas. Las técnicas y principios de muchos deportes de contacto modernos provienen de raíces de las antiguas civilizaciones occidentales y tienen un valor incalculable.

Las artes marciales europeas también otorgan beneficios como disciplina, salud mental y física. Como artistas marciales, es importante mantener la curiosidad y disposición de aprender de cualquier estilo, de forma objetiva y constructiva, sin importar qué tan avanzados seamos.

 

Información de consulta:

Galvani, Graziano. Nova Scrimia. Arti Marziali di Europa. Budo International. Madrid: 2010.

            Scherma di Bastone. I libri del circolo. Verona: 2001.

 

Jennings, L. A. Munera: The Blood Sports Of Ancient Rome Munera: The Blood Sports Of Ancient Rome. Fightland. Consultado el 7 de septiembre de 2017. Disponible: http://fightland.vice.com/blog/munera-the-blood-sports-of-ancient-rome

The Italian Renaissance Of Swordsmanship, Wrestling, And Boeing. Fightland. Consultado el 7 de septiembre de 2017. Disponible: http://fightland.vice.com/blog/the-italian-renaissance-of-swordsmanship-wrestling-and-boxing

The Bloody, Deadly, Heavy Fights Of Ancient Greece. Fightland. Consultado el 7 de septiembre de 2017. Disponible: http://fightland.vice.com/blog/the-bloody-deadly-heavy-fights-of-ancient-greece

 

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