Los que van tomados de la mano: Autoestima y Artes Marciales

Profesor Edgar Francisco Escobar Rivera Cinta negra 4° Dan de Tae Kwon Do Cinta Negra 1er Dan de Hap Ki Do Titular de Doyang ESNAR Coacalco Estado de México
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Muchas gracias por la entrevista hecha a un servidor. Mi búsqueda en la enseñanza siempre será para el desarrollo pleno de cada personita, cada joven y cada adulto que me ha hecho el honor de buscarme para lograr sus metas.

 

 Al recibir al futuro practicante, lo primero es darle el recibimiento cordial, hacerlo sentir desde un principio especial,  dándole el reconocimiento a su persona, pidiéndole su nombre, sobre todo si es pequeño, dirigiéndose  él de manera amable, personal.

Ya en la práctica, a cada logro que alcance, en cada clase, examen, hacerle ver su desempeño, siempre en positivo. Y en las aéreas que le falta desarrollar, en donde tenga problemas de ejecución, no marcarlo como errores, “que es malo”. Convertirlo en un reto, y desde el más pequeño logro, hasta alcanzar el objetivo, manejarlo  de tal forma que se sienta orgulloso.   

 En la dinámica de clase hay momentos en la misma donde se habla de la importancia de superar retos y darse cuenta de sus capacidades, sobre todo para no evidenciar a quienes tengan problemas de autoestima baja, se hace de manera general frente a grupo, y en lo particular, de preferencia tratándolo alejado del grupo.

 En los momentos de hacer revisión individual, se hace sentir al alumno lo bien que trabaja en las técnicas que corresponda, basándonos en su esfuerzo, y en las que falle, darle consejos para su mejora, y cuando alcance a ejecutar como se le ha pedido reiterarle lo capaz que es. La transformación al paso del tiempo como resultado de su esfuerzo.

En nuestra practica en el Doyang siempre será en conjunto, pues necesitamos del otro para nuestro desarrollo, así es como comprendemos nuestra realidad, al empatizar y sobre todo el concientizar las necesidades del otro con las nuestras, somos individuos que en muchas ocasiones los problemas los tenemos que resolver con  nuestras propias decisiones y afrontarlas.

A cada persona un trato particular en lo que respecta a afrontar sus miedos e inseguridades. Igualmente cuando se trata de desarrollar la capacidad particular del estudiante, lo mismo ocurre al ayudarle con su autoestima. En el Taekwondo así como en el Hapkido, al tener metas concretas y de efecto inmediato y a mediano plazo, como los logros en clase y en concreto en los exámenes como un logro visible y medible, pues el estudiante se da cuenta de ello, y al ser en presencia de familiares y amigos, la satisfacción personal aumenta y por ende la autoestima aumenta.

 

 

 

 

Para lograr esto primero hay que hacer infinidad de repeticiones de la técnica, ya sea una defensa, golpe, patada, proyección, palanca, torsión, salto, inmovilización, etc. Y de ahí aplicarlo en combate con compañeros que en un principio lo pueden apoyar controlando su técnica y permitiéndole aplicar la propia sobre el compañero hasta que él solo se da cuenta de su potencial, es donde se explica la real competencia “consigo mismo”.

La razón es sencilla. Hay que aplicar la misma filosofía del arte marcial, superarse, sobre todo un principio del Taekwondo, desarrollar el “Espíritu Indomable”, en nuestro arte nos enseña que no hay límites, donde una debilidad se puede convertir en fortaleza.

De inicio, sus capacidades, al hablar de autoestima, es importante que el alumno se vea como alguien con un físico capaz de realizar las tareas que se le encomienda. Que no es diferente a los demás, solo es un nivel diferente de desarrollo. Así sus logros serán visibles para él. Posteriormente, al sentir dolor o miedo, se le apoyara estando a su lado. Parte del dolor es consecuencia de la misma práctica, no sufrir, por el contrario, un dolor tolerable y estar al pendiente de ello como profesor. En el miedo se le explica que todos tenemos miedo, como una alerta para protegernos de lo que percibimos como peligroso, que no es malo, pero si podemos enfrentarlo y controlarlo. Estando a su lado y poco a poco dejar que solo lo enfrente. Que no lo elimine, lo controle, para no caer en la falta de miedo que puede resultar en imprudencia. Esto lo llevara ano medir riesgos y ponerse en peligro.

En toda práctica y sobre todo en un arte marcial como el Tae Kwon Do  hay triunfos y logros, así como pérdidas y fracasos. En este punto es donde se desarrolla la tolerancia a la frustración. Parte de la enseñanza es que el perder también es parte del aprendizaje, pero sentirse como alguien que ya no tiene más que dar, a eso se llama derrota. Al continuar con la práctica, la derrota no está en la mente del alumno y por lo tanto su autoestima aumenta al saber que tiene un camino por recorrer.

Cuando un practicante enfrenta situaciones nuevas, desconocidas, emocionantes, es natural tener miedo otro no saber a qué se enfrentaran. Con autoestima baja, se llega a tomar la decisión de no presentarse. Si esto ocurre, se negocia ceder-proponer, compromisos, ejercicios los cuales nos prepararan para el evento a comprometerse y presentarse a este. En este aspecto hay muchos papás que manifiestan que su hijo no está preparado o no quiere presentarse, tiene miedo. Es donde los compromisos se hacen más firmes y formales. Sobre todo al coincidir que el Tae Kwon Do como el Hap Ki Do son fomentadores de hábitos, los cuales se transforman en disciplina, el apoyo de los padres es fundamental.

 

 

 

 

En el momento que se presenta al evento, ya sea examen, torneo, dual meet, exhibición, etc. Hablamos de su experiencia, sensaciones, emociones y sentimientos que quedan.

 Así como en las partes que hubo errores los tomamos como aéreas de oportunidad para crecer trabajar más.

Como arte y deporte, se busca se busca en parte para hacer lo que en el desarrollo cotidiano no se podría. Así como un corredor es capaz de realizar una carrera, digamos de 5 km sin fatigarse, una persona que no se ejercita  no podría hacerlo. En artes marciales, se realizan ejercicios que nos llevaran a realizar técnicas, las cuales sin preparación y práctica sería muy difícil o hasta imposible de realizar. Y al tratarse de un sistema que también uno de sus objetivos es la defensa personal, hay que desarrollar la autoestima  en mayor grado, para cuando se presente una situación de riesgo se sienta capaz de realizarla con efectividad. Para ello se trabaja este tipo de técnicas con el mayor grado de realismo y rudeza sin llegar a poner en riesgo su integridad.

Para poder llegar a todo esto, continuamente se habla de valores y principios propios del Tae Kwon Do, siendo su base el Taoismo, Confucionismo y el Zen, pero adaptándolo a nuestra realidad,  tiempo y necesidades, sobre todo en cada caso dándole un sentido muy particular.Para ser coherente en la enseñanza marcial, no se puede practicar, en este caso un arte marcial coreano y predicar valores y principios distintos a este.

En mi muy particular punto de vista, los estilos donde hay sparring con los compañeros del mismo nivel, como el Tae Kwon Do, Karate Do, Ju Do, entre otros, al ser los enfrentamientos deportivos dentro del mismo nivel técnico, la experiencia adquirida es gradual y de esta forma, la autoestima se va incrementando de la misma forma, gradualmente.

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