KAN GEIKO: Gasshuku en Yunquera Málaga (España)

Notas 19 de marzo de 2019 Por
Por :Álvaro Jiménez Camino. 1º Dan Zendo Ryu Ju Jutsu.
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1 / 5 - Escudo de la escuela Zendo Ryu

Practico Ju Jutsu dentro de la escuela Zendo Ryu. Es un arte marcial de origen japonés. Es un sistema moderno Genbudo pero no nos olvidamos de donde venimos. Nuestro origen japonés y la tradición siempre están presentes en nuestro Dojo. Y para eso realizamos diferentes entrenamientos especiales a lo largo del año. Más concretamente este, Kan Geiko, entrenamiento especial de invierno.

 

 

Pues otro año más... Finaliza Enero, llega el frío a nuestra ciudad y con él partimos a nuestro particular Gasshuku. Convivencia en la cual se fomenta la amistad, se comparte comida, risas y práctica marcial.  Nos dirigimos a un Camping ubicado a 720 metros de altitud con respecto al nivel del mar, en Sierra de las Nieves, un pueblecito llamado Yunquera dentro de la provincia de Málaga (España).

Allí nos recibe Antonio, rostro serio, endurecido por el paso de tiempo, la dura vida en la montaña y su práctica de Karate. Nos da la bienvenida él y el frío aire de la montaña silbando entre pinos y pinsapos.

 

Tras dejar ropa y comida en el frío albergue, que ni las puertas ni ventanas son capaces de apaciguar el viento helado, sin más dilación comienza la práctica. Es el primer contacto marcial del año en la naturaleza. De 21h a 22h Ju Jutsu concretamente Kiso Ikkyo Kata. Programa de cinturón blanco.


Llega la noche y la hora de cenar compartiendo comida y risas una vez más la familia Zendo Ryu unida.     

 

Sábado por la mañana, tras el desayuno continua el keiko. En la pista nos da los buenos días el frío aire y escasos rayos de sol. Maestro decide empezar a las 10:30h con Ippon Geiko de diversas técnicas para entrar en calor y practicar la movilidad, la velocidad y la lateralidad.  Continuamos la práctica con diferentes formas de bloqueos y un solo contraataque, Gyaku Tsuki. Seguimos con Eda Hishigi Waza diferentes formas de luxación a muñeca, codo y hombro. Finalizamos el Keiko matutino de tres horas y media de práctica con Kumiuchi y Kakari Geiko (formas de combate).

A las 16:30h volvemos a la pista para continuar. Parece que el aire nos da algo de tregua. Maestro muestra algunas técnicas Hambo Jutsu / Tachi Kaeshi Kata. Técnicas de 3º Dan de Kobo Jutsu. Acto seguido continuamos con Bu Jutsu un kata con diferentes formas de defensa contra Lanza.          

Como casi todos los años Antonio nos brinda la posibilidad de practicar en su Dojo, el lugar donde él da clases de Karate. Allí tuvimos una hora de keiko, en la cual practicamos Aiki waza. Por primera vez en el Gasshuku conseguimos entrar en calor. Volvemos al camping a soltar el keikogi, ducharnos e ir a cenar por el pueblo.


Aproximadamente a las 1 llegamos al camping y por supuesto había práctica. Maestro nos advirtió que nos esperaba una prueba muy dura... Ni Nin Tsuki. Volver a la pista en el silencio de la noche, a la luz de la luna y solo con los pinos y el cielo estrellado como testigo comenzamos a dar Tsuki. Eramos 10 y cada uno contaba hasta 10... Comenzó Maestro y continuamos por orden de grado. Cada uno contaba a su forma y ritmo. Unos en español y otros en japonés... Y pasaban los minutos... y pasaban las horas... Dolor de hombros, piernas congeladas y dedos de los pies sin sensibilidad que movíamos para saber si estábamos vivos o no... Conseguimos terminar la prueba a las 3:30h. Solo las palabras de nuestro Maestro y el abrazo sincero de todos y cada uno de nosotros nos ayudó a comprender y honrar el Budo como forma de vida. 10100 tsukis, no tendremos medalla ni pódium ni copa, solo sabremos el por qué estuvimos allí, mirando en los más profundo de nosotros mismos.

 

Nos costó abrir la puerta del albergue, no sentíamos nuestras frías manos... Las literas nos esperaban ya era hora de dormir con la satisfacción del trabajo bien hecho.         


Amaneció el domingo, tras el desayuno volvimos a ese solitaria y fría pista. A las 12h tocaba clase de Ken Jutsu. Entre shomen y kesa giri continua nuestra práctica. Estuvimos trabajando Kihon / Kumitachi. Llegó la hora del Iaido. Maestro dividió la clase en tres. Compañeros con más nivel para que practicaran Tahen Iai, otros con menos nivel pudimos realizar algunos desenvaine y cortes con katana y otros practicaron con bokken  para comenzar a familiarizarse con el arma.        


Y para finalizar el Gasshuku y el Kan Geiko. Realizamos diversas técnicas tradicionales de Goshin /  Tachi Fusegi  cayendo para despedirnos del duro y frío suelo.              


Y como ya es tradición a la vuelta paramos en una restaurante en la montaña. Nos reciben con un salón calentito con olor a leña, buena comida casera y nos tratan como de la familia.

¡Yunquera hasta el año que viene!               


PD: Es una experiencia única. La cual todo practicante de artes marciales debería vivir. Es dura pero muy enriquecedora. Gracias a las enseñanzas de José Sosa, nuestro maestro y gracias también a todos esos momentos vividos con los compañeros que año tras año volvemos a convivir, practicar, comer, reírnos y sufrir juntos. Oss

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