Tang Su Do: el arte marcial que esculpe el espíritu

Ruben Marzano 1 dan de hapkido; 1 dan de soo back do y 2 dan de tang su doo Buenos Aires, Capital- Pompeya Argentina
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1 / 7 - en la foto: en su derecha Ruben Marzano

El Tang Su Do. Fue creado por el gran maestro HWANG KEE (2014- 2002) el 14 de noviembre de 1945 apenas finalizada la ocupación japonesa. Fue una de las 5 escuelas fundadoras del arte marcial coreano post segunda guerra mundial.

En este arte si bien es importante el cuerpo también lo es en el mismo grado la mente. Su creador no estaba de acuerdo en los torneos pues decía que un arte marcial no es para competir y engrandecer el ego. Lo cual hace una competencia además de desvirtuar la técnica. ya que generalmente se busca ganar, no hacer una técnica correcta, lo cual en un deporte marcial sí es correcto. Ganas lo es casi todo.

En cada practica se busca el mejoramiento no solo técnico, sino también lo humano. Si bien el arte marcial es una actividad individual (individual en el sentido que uno entrena para mejorar uno mismo) también lo es colectiva. Ya que para hacerlo se necesita al compañero que tenemos al lado y el a nosotros. El es un espejo en donde nos tenemos que mirar en cada movimiento. Al mismo tiempo ayudar a su vez a que nuestro “espejo” mejore dentro de nuestras posibilidades. Solo así podremos mejorar nosotros a su vez.

La diferencia (según creo) entre un deporte marcial y un arte marcial tradicional radica en que en el primero se enseña a que el otro es un obstáculo que tenemos que superar. En cambio en un combate marcial. El que esta enfrente nuestro es un compañero que me ayudará a mejorar tanto técnica como humanamente.

Por eso en un torneo deportivo se ve y oye gritos de aliento en cada pelea. según la parcialidad. En cambio, en un kumite (deryon en coreano) solo se observa en silencio y el que pierde no es derrotado. Sale feliz por haber estado en el tatami con su compañero.

La mente y el espíritu no debe ser uno solo ES uno solo. Como decir tengo dos orejas. Es mejor decir también soy dos orejas. No se puede separar las dos partes. Si se lo hace ya no tiene sentido nada de lo que se practique.

¿Como se lo logra? Buscando un equilibrio en cada movimiento en cada aspiración y exhalación. Encontrándole sentido a cada movimiento. El porqué de cada uno.

El Tang Su Do se creó sobre el principio básico de la filosofía para contribuir al desarrollo humano sobre la base del E GONG (poder externo); NE GONG (poder interno) y SHIM GONG (poder espiritual)

Mediante el estudio de los tres elementos. Se INTENTA mejorar tanto en lo personal como el entorno que nos rodea.

Pues como me dijo un maestro hace mucho. “De nada nos sirve que uno esté bien si el entorno lo lo está”

Es importante comprender estos conceptos desde el inicio en el TSD pues con ellos convivirá el resto de su vida y si lo logra, mejorará la vida del estudiante del TSD.

Al finalizar cada clase damos unos minutos a charlar no solo de técnicas. También se habla sobre la historia del arte marcial en general. Y en particular del TSD. Dentro de esa charla se incluyen conceptos filosóficos de cómo se debería comportar un artista marcial fuera del dojang.

Una idea que generalmente se les inculca es que uno tiene tres caminos en una situación. A) empeorarla, B) ignorarla ó C) ayudar a mejorarla. Se cree que un artista marcial está obligado moralmente a optar SIEMPRE por l opción C. eso se intenta inculcar desde que se inicia como cinturón blanco.

 En el TSD la técnica es muy importante, obviamente. Pero no es lo MAS importante. De echo esta ultima entre los 5 valores MU DO. Ellos son HISTORIA; TRADICION; DISCIPLINA Y RESPETO; FILOSOFIA y por último TÉCNICA. Todas son importantes ya que están unidas en cada entrenamiento y por separado, no tienen sentido marcial.

TSD tiene un 50% de patadas y un 50% de técnicas de manos. No prevalecen unas sobre otras, se complementan. Tiene gran variedad de patadas. Se trata mas que nada de combinar lo suave con lo duro básicamente el equilibrio del yin y del yang el equilibrio constante entre fuerzas opuestas que se complementan.

Utiliza mucha cadera (huri) todos sus movimientos tienen como base a la misma.

En TSD no se crean guerreros. La idea no es crear personas que sepan pelear. Si en caso de ser necesario tener que utilizar sus conocimientos para defenderse o defender a alguien. Se lo utiliza.

A mis alumnos siempre les recomiendo algo. Si viene un problema de frente, se cruzan de vereda. Si el problema también se cruza de vereda. El problema es de él. no nuestro.

Es decir. Evitar la confrontación en un primer momento. Pero llegado el caso, hacerlo con todo lo que uno tiene a mano.

En TSD se pretende crear conciencia de su entorno, como antes dije. Es decir. Mirra alrededor. Ver que se necesita, no esperar que pidan ayuda. Ayudar.

Como dije antes. Mirar nuestro entorno. Tener presente los 3 caminos ante una situación (empeorarla; ignorarla o ayudar) de cada uno depende decidir. A nadie se obliga pero es bueno recordar que en algún momento podemos estar en el lado opuesto y vamos a querer que alguien tome el tercer camino.

Breve Autobiografía

En el año 1986 comencé a entrenar TSD de la mano del Mtro. Alberto Leccese. Con el estuve 3 años hasta que por problemas de trabajo dejé en estudio.

En el 2008 retome la practica en la Word Tang Soo Do asoc.  Al mismo tiempo que comenzaba a practicar hapkido de la mano del Mtro. Omar Ullua. En el 2011 comencé a enseñar hapkido (sin ser cinturón negro aun) en los monoblok del barrio de Soldati en cap. Fed.

Junto con mi señora dimos clases varios años en un comedor comunitario en el centro del barrio. Se llegó a crear una videoteca; biblioteca; ludoteca junto con apoyo escolar y taller de reciclado. Varios de los chicos y chicas que entrenaban también participaban de algunas de las otras actividades.

En el 2012 retomo mi primer arte marcial donde me gradué con 1° dan en el 2015.

Luego de batallar por mantener el lugar tuvimos que dejar el espacio y empezamos a dar las clases en el boulevard que esta en el medio de la avda. Ravanal.

Hoy en día enseño en un club de V. Alsina y si tenemos suerte. A mediados de abril retomamos las clases en el barrio de Soldati, pero ya dentro de una escuela primaria de la ciudad.

El dojang le pusimos de nombre (mi Sra. y yo) PUENTE MARCIAL. Una forma de decir que hay conexión entre lo marcial y la vida cotidiana. Que el arte marcial no es solo tirar piñas y patadas.

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