Entrevista a Katsutoshi Kurata Sensei en revista Urba Nikkei (Nº 143 OCT-NOV 13)

Fuente directa: Luis Alberto Gonzales Artes Marciales / Aikido Katsutoshi Kurata Sensei La senda del amor y la armonía
aikido entrevista

Discípulo directo del fundador del aikido, Katsutoshi Kurata Sensei es uno de los pioneros del aikido en Argentina.
Proveniente de Tokio, arribo al país en1967 cuando el aikido apenas comenzaba a ser conocido en la
región. Con más de 55 años de práctica ininterrumpida, hoy es uno de los principales referentes del aikido.
El entrevistado Katsutoshi Kurata.
Nació en Tokio en agosto de 1938. A los 19 años comenzó a practicar aikido en Tokio, donde se formó
con el fundador del aikido, Osensei Morihei Ueshiba y su hijo Kisshomaru Ueshiba. Llegó a la Argentina en
1967 y fue uno de los primeros difusores del aikido en este país. Kurata, 7º Dan de Aikido, dirige el Kurata
Dojo, sede central de la Federación Akikai Argentina, dependiente del Hombu Dojo de Japón.

Katsutoshi Kurata Sensei está en su dojo. Da indicaciones a sus alumnos. Su
dojo es su casa y el aikido, su vida. Se toma tiempo para observar, caminar, reflexionar, hablar. Sus
recuerdos los transportan al Tokio de la post guerra, cuando “apenas tenía 7 años y en Tokio no quedaba
nada por la destrucción de la guerra. Desde todos lados de Tokio se podía ver el Monte Fuji”. Pero
también lo conectan con el aikido, el camino que transita con pasión y amor desde hace más de medio
siglo.
¿Cuáles son los principios del Aikido?
El primero que le puso nombre al aikido fue Osensei Morihei Ueshiba. El aikido es muy diferente a otras
artes marciales. Osensei veía que hasta ese momento todas las artes marciales eran destructivas: romper
cosas, matar gente, destruirlas. Osensei pensaba que eso no podía seguir siendo así y fue el primer
maestro de artes marciales que hablo del amor. Hasta aquí nadie había hablado del amor. En japonés ai (
愛) es amor. Esta es la gran diferencia del aikido. En las otras artes marciales se organizan torneos, está
la ida de ganar, romper, matar. En el aikido no es así. En el aikido, por ejemplo, las palancas duelen en el
momento en que se hacen. Pero cuando uno suelta al otro, no hay más dolor. En las otras artes marciales,
cuando se hace una palanca, se puede lastimar. En el aikido, no.

¿Cómo fueron sus comienzos en el aikido?

Cuando era Joven, en Japón, el aikido todavía era desconocido. La primera vez que escuché hablar de
aikido fue en la escuela. Un compañero mío fue a ver una exhibición, que fue la primera exhibición de
aikido que se hizo en Japón, y quedo muy impactado. Así que en la escuela el siempre hablaba del aikido.
La palabra "aikido" me quedo grabada. Pasaron varios años y volví a escuchar sobre el aikido en una
novela de un diario. En Japón, los diarios publican novelas que continúan de un día para otro. Un diario
comenzó a escribir una novela diaria sobre la vida de Osensei, que tuvo mucha continuidad. A mí me
maravillo y empecé a buscar un lugar para hacer aikido. Justo el diario que publicaba la novela, el Sankei
Shimbun, tenía una escuela cultural en el centro de Tokio que daba varios cursos. Uno de esos cursos,
era aikido. Entonces fui a ver y el mismo día en que me anote, empecé a practicarlo. En ese momento yo
tenía 19 años. Era un edificio que tenía un dojo, que se llamaba Sankei Dojo. Y en ese edificio también
venia a hacer pesas el escritor Mishima. Cuando era joven, Mishima era muy flaco. Después, al momento
de suicidarse, había desarrollado mucho su cuerpo. Yo charle varias veces con Mishima en ese edificio. El
ya era famoso y tenía varios premios.

¿Usted estudio con Osensei Morihei Ueshiba?

Si. A este dojo, venía una vez por semana Doshu Kisshomaru Ueshiba, el hijo de Osensei Morihei
Ueshiba, maestros del Hombu Dojo. Al poco tiempo, el edificio en el que estaba el dojo se demolió y
tuvimos que mudarnos. Pero el nuevo edificio también se demolió para construir el riel del tren bala.
Entonces decidí ir al Hombu Dojo, porque ya conocía a los maestros que nos venían a dar clases.
¿Por qué vino a Argentina?
En ese momento, en Japón, Latinoamérica estaba de moda. Había tres revistas para difundir la cultura de
América Latina. Toda la juventud tenía mucho interés en Latinoamérica. A Argentina y Chile se podía
entrar sin visa. Y así vine. En Tokio, había una Asociación Argentino-Japonesa donde aprendí a hablar
castellano. Pero cuando llegue acá, no entendía nada. Yo llegue en marzo de 1967 y acá va estaba
enseñando aikido Kenzo Miyazawa.
¿Qué le quiere transmitir a sus alumnos?
En esa época yo estaba muy mal. El aikido me levanto mucho. Yo siento que el aikido salvo mi vida. Ahora
estoy más tranquilo. No estoy caído, triste, preocupado. No pienso en cosas negativas.
Eso es lo que yo les quiero transmitir: que cuando uno no está contento, se puede poner contento en la
práctica. El aikido es un arte más ligado al hacer, a la práctica.
Cuando hay dudas, siempre vuelvo a Osensei e intento ver qué fue lo que pensó. Un alumno le pregunto a
Osensel que es el aikido y su respuesta fue: aikido es práctica, no es algo de la cabeza.
¿De qué forma el aikido lo vuelve positivo?
El aikido es diferente dependiendo de si uno lo mira desde afuera, que cuando uno lo practica. Cuando se
está adentro, la practica te pone contento y uno sale diferente. La gente piensa que del dojo se sale
cansado. Pero no es así: se sale con una sensación muy linda. En el aikido no hay torneos ni
competencias. Solo hay práctica.
¿Cuál es la búsqueda del aikido?
Osensei decía que en el aikido no hay que buscar nada. Es solo práctica. Es una práctica desinteresada.
Por supuesto cada persona tiene su pensamiento y su búsqueda. Como dice el tango: "uno busca lleno de
esperanzas". En el aikido también pasa eso. Uno piensa que quiere llegar al satori, al estado de felicidad,
y empieza a leer un libro de budismo. Pero Osensei decía que ese no era su fin. El fin del aikido es solo la
práctica. Cuando se practica, uno está contento y el satori es el máximo de felicidad. No hay nada más.
Esto quiere decir.
¿Usted está contento con todo lo que logró?
Yo me pregunto: ¿qué es estar contento?
Es algo muy difícil de decir. Todavía no estoy en el satori. Estoy lejos del satori. Aun estoy buscando. El
satori es el camino. Yo creo que no voy a llegar pero sigo buscando "lleno de esperanzas”,como dice el tango.

¿Qué representa para usted ser sensei?

Pensemos en lo que significa Sensei (先生): sen es antes y sei es nacer. Entonces solo quiere decir que
aprendí algo antes que otros. Y eso es lo que estoy transmitiendo. Soy solo una parte del eslabón, para
que siga existiendo. Sensei significa solamente que aprendí antes una cosa y que eso lo tengo que
transmitir. Nada más.
¿Qué significa para usted aikido?
Es algo muydifícil de contestar y que con los años cada vez se me hace más difícil de definir. Cada vez
tengo más edad, mas años de práctica y siento que lo que significa “aikido” es cada vez más amplio. Para
mí, el aikido es un camino que nunca termina. Así lo siento yo. Siempre buscamos la armonía con uno
mismo, con el otro y con el mundo. Es el camino de la armonía que buscamos hasta morir. Yo todavía no
se qué va a pasar: puedo morir contento o morir sufriendo. No lo sé. El aikido es la forma de caminar, de
buscar la armonía.

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