El Artista Marcial y el Medio Ambiente

Por: Sergio Manuel Rubio Garay.
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Durante mucho tiempo se ha comentado que cada individuo que se inicia en un arte marcial sin importar cual fuere da sus primeros pasos en el “Camino del Guerrero”. Según la filosofía de algunas artes marciales y de los guerreros que han destacado a lo largo de la historia se puede decir que estas personas son espirituales (este le da la motivación a seguir adelante), fuertes (física y mentalmente para desarrollar sus habilidades), libres (tomando decisiones en un marco de moralidad), buscan la mejora continua (que nos impulsa a progresar día con día e incrementa la creatividad), con gran concentración (evitando la distracción con los “ruidos de la mente” para enfocarnos) y esto con la finalidad de ser unos virtuosos que convierten estos valores en su estilo de vida; pero si estos valores no ayudan a los practicantes y maestros a salvaguardar a sus seres queridos y su hábitat pienso que son tan irresponsables o más que cualquier otro porque han desarrollado una sensibilidad mayor a lo que pasa a nuestro alrededor y tienen un compromiso de crecimiento constante.

 

Algunos lectores me podrán decir que es una postura errónea, y más diciéndome artista marcial, porque muchas de las armas tradicionales están hechas de materia prima orgánica como troncos, varas, tallos, etcétera y es correcta su apreciación, pero nos negamos a ver es que en la actualidad algunas de las “culturas madre” de las artes marciales siguen cuidando su ambiente siendo responsables de su entorno evitando contaminar o siquiera tirar basura y cultivando los “Valores del Guerrero” en las nuevas generaciones hacia una aplicación aún más amplia que las artes marciales haciendo de ellas un verdadero estilo de vida con honorabilidad, honestidad y conciencia.

 

En América Latina adolecemos mucho de algunas de estas costumbres por lo que día a día vemos matarse unos a otros por su color o credo político cuando los líderes ni siquiera se ensucian las manos, arden nuestros bosques y reservas ecológicas, gente inconsciente que mata animales solo por deporte, políticos corruptos que por unos dólares nos están condenando poco a poco a la extinción; pero como maestros y artistas marciales nuestro compromiso va más allá de simplemente enseñar una buena patada, una técnica, meditación, o un legado también debemos poner nuestro grano de arena al promover valores en nuestras familias y en las nuevas generaciones para que tengan la confianza en ellas mismas para defender a sus familias, a su planeta y a sí mismos para crear una nueva generación de personas conscientes, responsables y valientes.

 

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