REFLEXIÓN

Notas 02 de agosto de 2019 Por
Anónimo
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ALGUIEN ME PREGUNTÓ UNA VEZ CUANDO MI HIJO ERA PEQUEÑO...
-¿Por qué gastar tanto dinero y tiempo para que tu hijo practique taekwon-do, participe de torneos y exámenes?
LA RESPUESTA MIA SIEMPRE FUE:
Bueno, tengo una confesión que hacer, yo no pago para que mi hijo entrene y practique taekwon-do ¿Sabes qué estoy pagando?
Pago para que mi hijo aprenda a ser disciplinado.
Pago para que mi hijo aprenda a cuidar su cuerpo y su mente.
Pago para que mi hijo aprenda a trabajar con los demás y sea buen compañero de equipo. Para que desarrolle su creatividad.
Pago para que mi hijo aprenda a lidiar con la decepción cuando no obtiene lo que esperaba, y descubra que la clave es trabajar más duro.
Pago para que mi hijo aprenda a alcanzar sus objetivos.
Pago para que mi hijo entienda que toma horas y horas de trabajo duro y entrenamientos para obtener resultados, y que el éxito no ocurre de la noche a la mañana.
Pago por la oportunidad que tendrá mi hijo de hacer amistades para toda la vida.
Pago para que mi hijo este en un salon de entrenamiento y no frente al televisor.
Pago por esos momentos en que mi hijo vuelve tan cansado que solo quiere llegar a descansar y no piensa ni tiene tiempo de andar de vago o en cosas malas.
Pago por todas las ensenanzas que esta bella disciplina le da: "responsabilidad, entrega, compromiso, seguridad en sí mismo, convivencia, etc, etc.".
Podría seguir, pero para ser breve.
No pago por clases de tapekwon-do, pago por las oportunidades que le ofrece esta disciplina de desarrollar atributos y habilidades que le serán muy útiles a lo largo de su vida y darle la oportunidad de valorar la vida. POR LO QUE HE VISTO HASTA HOY...CREO QUE ES MI MEJOR INVERSIÓN.

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