Los cambios Olímpicos : el Karate-Do fuera del monopolio Olímpico

La noticia que renueva las esperanzas de los marcialistas, y destruye la de los deportistas.
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Carlos Juárez

Por Lucila C. Centurión Cabrera

Licenciada en Periodismo.

El Karate-Do es una de las disciplinas antiguas en la rama de las artes marciales de la que nadie puede constatar el año de  su verdadero nacimiento, aunque (como sucede en toda civilización) su oficialización institucional oscila entre los siglos XIX y XX, según quién cuente la historia...Pero su momento de concepción se remota al lejano siglo  XVI en las  nativas  islas de Ryukyu, de Japón. Este país fue propicio para la proliferación del Karate-Do, pues fue allí en donde este se nutrió de diferentes artes de combates proveniente del sureste asiático. 

Después de la institucionalización del Karate-Do los eventos que acontecieron al arte marcial fueron parte de la conversión para crear la faceta deportiva dentro de la disciplina marcial, y de esta forma introducirlos al circuito consumista como un deporte más...

Hace un día atrás la noticia estalló en todas las pantallas del mundo : el Karate no será incluido como un juego olímpico luego de París 2024. Varias federaciones de todos los países explotaron al conocer la noticia, más aún al confirmar que el lugar les fue arrebatado de las manos por incluir al breakdance. La Real Federación Española fue quién más destacó y demostró su desagrado a través de una misiva escrita desde Madrid y publicada por el portal de noticias "20 minutos" 

A todo esto Carlos Juárez  practicante de TaekwonDo y cinturón negro en categoría Segundo Dan, perteneciente a la Moo Duk Kwan de México  concedió una entrevista al diario en donde muestra una postura que nos invita a reflexionar sobre ¿es en verdad malo la exclusión del Karate-Do de los Juegos Olímpicos?

 

Según su consideración, ¿Es correcto considerar un arte marcial como deporte? ¿Por qué?
En mi concepción no, dado que un arte marcial es un camino de auto conocimiento integral, más aún en lo espiritual, por otro lado, el deporte nos impulsa a alcanzar y superar nuestros límites físicos y mentales solamente, deja de lado toda la filosofía que el artista marcial debe estudiar, conocer y cuestionar para forjar la propia.

 ¿Qué cambio sufrieron las artes marciales en el nuevo auge de lo deportivo y competitivo?
La occidentalización de las artes orientales trajo consigo la incursión de estas en espectáculos circenses y deportivos, esto es sumamente trágico, pues de ser actividades o disciplinas enfocadas en la búsqueda del auto conocimiento y la iluminación, pasaron a ser objeto de comercio en donde es necesario generar dinero lo más pronto posible, por lo tanto, transmitir los fundamentos filosóficos de las artes marciales en el campo deportivo no es costeable, lleva demasiado tiempo, en cambio optaron por los resultados “del marcador” demostrar que sistema de combate es mejor, lo cual es una aberración dentro de los sistemas filosóficos orientales, pues para un verdadero arte marcialista es de su total entendimiento que no hay un sistema mejor a otro, lo que si hay son mejores practicantes que otros.


  ¿Las líneas de competencia son exclusivas? ¿Existe algún tipo de discriminación por parte de las federaciones? ¿Cuáles y a que se deben?
Definitivamente lo son, el hecho de “transformar” un arte marcial en deporte es sinónimo de emprender un nuevo negocio, en donde es indispensable dar de alta la empresa, establecer lineamientos, donde hacer los pagos correspondientes y con quien hacerlos solamente, de este modo, aunque un practicante sea de excelencia, si no cumple con sus cuotas ante la empresa que dirige el negocio, simplemente no puede participar de manera oficial, ya sea para validar sus conocimientos mediante certificados, ya sea para participar de competencias, hoy día el gran sueño son los JJOO, en mi país, México, es necesario inscribirse a una academia afiliada a la Federación Mexicana de Tae Kwon Do, una vez que el practicante alcanza su grado Poom o Dan, debe además obtener su registro único federado (RUF) y comenzar a participar y ganar los selectivos municipales, estatales, regionales y nacionales (cubriendo la respectiva cuota en cada uno) para poder acceder a la selección nacional donde también tendrá que ganarse un lugar mediante otro selectivo entre los seleccionados nacionales para poder representar al país en JJOO, si no es por medio de la federación, no hay manera alguna de representar al país como atleta, ¿Porqué se hace de esta manera? Sencillo, por negocio, son miles los competidores que participan, miles que pagan sus cuotas, las ganancias son millonarias y desgraciadamente no siempre el mejor exponente es quien acude a las grandes competencias como juegos panamericanos u olímpicos en representación de nuestro país.

 Con respecto al Karate excluido de los Juegos Olímpicos, ¿Lo considera correcto? ¿Qué beneficios cree que obtenga la disciplina? ¿En su adaptación a los Juegos Olímpicos que perdió el Karate? 
Me parece una excelente noticia para el Karate Do, si bien es cierto que actualmente, al igual que el Tae Kwon Do cuenta con una faceta deportiva de excelente aceptación mundial, hay que reconocer, como se ha mencionado con anterioridad, que se han perdido principios marciales y filosóficos básicos, para mi es una pena ver a competidores festejar los puntos que conectan en sus combates, no hay verdadera marcialidad, talvez si un espíritu deportivo, lo cual no es marcialidad.
El Karate Do al estar fuera del programa olímpico gozará, a mi parecer, de la conservación de la marcialidad que aún tiene, aunque el verdadero practicante de Karate Do marcial no participa de competencias vanas, pues su verdadera competencia es consigo mismo, vencer y superar a su “yo” del día de ayer.
Cuando un arte marcial entra al programa olímpico, de inmediato le son impuestas ciertas normas para garantizar el “rating” en los medios de comunicación y la asistencia a las gradas, esto merma de sobremanera la libre ejecución de las verdaderas técnicas marciales, incluso el ritual y tradicional saludo marcial hacia el oponente queda de lado, lo cual, dentro de las artes marciales es una gran ofensa, esto solo por ser breve, pero las pérdidas de un arte marcial al ser incluido al programa olímpico son mayúsculas.


 ¿Considera que es una paradoja ser deportista olímpico y aun así transitar el camino del Karate filosófica mente? 
No es una paradoja, tal vez sea un poco extraño, pero un verdadero arte marcialista puede ser competidor deportivo siempre y cuando no pierda y no olvide su verdadero camino, en el momento de competir deberá cumplir con los lineamientos de la competencia, pero las 24 horas del día, todos los días y el resto de su vida, deberá cumplir con los lineamientos que le dicta su filosofía.

 ¿En qué lugar quedan los valores al considerar la competencia primordial antes que la marcialidad?
Tampoco es malo ser competidor, no hay que confundirse, la competencia deportiva también es una actividad noble con muchos valores, si una persona inicia por ejemplo su práctica en un Dojo deportivo, crecerá siempre con esa visión deportiva y será deportista, porque es lo único que conoce, lo único que le enseñaron y está bien, así como el pez que nació en la pecera no sabrá que en algún lugar existe el mar, eso no lo hace menos pez, sin embargo, el verdadero practicante, aun habiendo nacido en el mundo deportivo, intuirá desde su interior, que existe algo más allá y buscará, encontrará que todo aquello que conoce y ejecuta a la perfección, tiene un origen, tiene bases sólidas y comenzará a adentrarse en ello, cuando conozca todo ese mundo que para él era oculto, tenga usted por seguro que dejará la competencia.

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